Madeira no solo es famosa por haber sido el lugar de nacimiento de Cristiano Ronaldo, sino que además una de sus mayores estrellas son sus vinos. Sus vinos son considerados unos de los mejores de la tradición atlántica. Por ello, en este artículo queremos ofrecerte los mejores consejos acerca de las distinta variedades.

Además, no solo sus vinos son famosos sino que la gastronomía portuguesa también es muy rica y variada, en los que los tres ejes giran alrededor del pan, el vino y el aceite. Como puedes observar, dentro de estos tres elementos nos encontramos el vino, el cual también está presente en la gastronomía española y en la italiana. El vino no es solo un perfecto complemento a la hora de acompañar una buena comida sino que también puede formar parte de los platos y darles ese sabor tan característico.

 

Madeira y sus variedades de uvas

 

Por ejemplo, una de los más características es la tinta negra mole que es la uva esencial de Madeira. En Madeira se produce esta variedad adoptando toda la gama de secos y dulces. Muchos críticos consideran que nos hallamos ante un híbrido de Garnacha y Pinot Noir. Además, nos hallamos ante una variedad que tiene una gran productividad siendo los racimos negros y de una densidad compacta. Por este motivo los vinos son ligeros y de calidad en la juventud.

No obstante, para entender su riqueza es necesario conocer las características de la propia isla, la cual se caracteriza por tener un clima tropical. Este clima se caracteriza por estar atemperado por las corrientes frías del noroeste. El suelo se caracteriza por ser de origen volcánico por lo cual es evidente que dada la altitud de las montañas este tiene un desnivel bastante grande, casi del 10%. El suelo es rico en hierro y fósforo pero carece de potasio, presenta ciertas carencias de este mineral.

Debido al clima y la geografía las variedades características son la negra mole, la boal, la malvasía, la verdelho y la sercial. Respecto a la boal hay que señalar que antes de las plagas nos hallábamos ante una clase que no estaba diferenciada, a diferencia de lo que ocurre en la actualidad.

La malvasía se caracteriza por ser una de las primeras vides cultivadas en Madeira y es una vid muy dulce. Junto a la tinta negra mole constituyen las principales variedades de la isla.

No obstante, hay que tener en cuenta que no solo existen estas variedades en la isla, sino que existen otras minoritarias que aun así no carecen de importancia ya que constituyen parte de la riqueza gastronómica de la isla. Ejemplo de ello son el caracol, la complexa, la deliciosa, la malvasía blanca, el triunfo, el valverio. A pesar de que constituyen una parte de la riqueza vinícola es extraño encontrarla en un plato de restaurante y su presencia es anecdótica lo cual es una pena.

 

Estufagem un proceso especial para los vinos de Madeira

 

Los vinos de Madeira se caracterizan por ser fortificadas con alcohol vínico siendo un momento delicado ya que de la cantidad de alcohol vínico y de la calidad del mismo dependerá el resultado de todo el proceso. No obstante, lo que hace del vino de Madeira algo especial es el estufagem, el cual data del siglo XV y XVI. El estufagem, proceso en el que interviene fundamentalmente los cambios de temperatura y elevadas cantidades de vapor de agua se realiza en cubas de inox las cuales se calientan con agua en los vinos más sencillos y lo de mayor calidad se cultivan en lugares cercanos al océano separados del exterior solo por cristales. Es decir, que se fundamentan en la climatología de la zona así como de la humedad marítima.

No obstante, el estufagem no es único de Madeira sino que se encuentra también en los Jaunes del Jura y en los vinos de Banyuls, lo cual certifica que es un buen sistema, pese a que estos vinos requieran un larguísimo periodo para que se produzca la maduración de los mismos en botas de madera. No obstante, hay que tener en cuenta que estos pierden un 2-3% de volumen cada año por lo que es un sistema caro, pero que proporciona una calidad exquisita e insuperable.

Por todo ello, los vinos de Madeira se caracterizan por ser de una gran calidad gracias al sistema de producción que les caracteriza, aunque también se utilice en otros lugares lo cual certifica la calidad y la seguridad del mismo. Madeira reúne las condiciones climatológicas perfectas para la creación de grandes vinos los cuales sin duda son un acierto a la hora de escoger que degustar en un restaurante.

Por todo ello, hay que tener muy en cuenta en estos vinos a la hora de acompañar platos atlánticos ya que combinan a la perfección. Esperamos que lo tengas en cuenta en tu próximo almuerzo.