Madrid es una ciudad en la que, tradicionalmente, no se ha situado la mejor gastronomía del país sobre todo por temas geográficos, como, por ejemplo, la ausencia de comercio marítimo en detrimento de ciudades como Barcelona o Bilbao, por lo que no ha podido recibir con facilidad las innovaciones que surgían de otros países, lo cual no quiere decir que la cocina madrileña no sea buena, pero si que estaba aislada.

 

Madrid a la vanguardia de la nueva cocina

 

No obstante, en los últimos años esta situación se ha visto revertida y hoy acoge a más de 8000 lo cual le hace ser una de las ciudades más a la vanguardia de la nueva cocina. Los nuevos medios de transporte y la presencia de nuevos medios de información han hecho que el factor geográfico haya dejado de tener prácticamente importancia. Además, ser la capital del país le ha ayudado a esta modernización.

Uno de los exponentes de la cocina madrileña es DiverXo que en palabras de su chef David Muñoz ofrece una experiencia que aborda una cocina total, directa y sin distracciones. Además, es el único restaurante con tres estrellas Michelin de la Ciudad. Se encuentra situado en la calle Padre Damián.

Otra referencia de la cocina en Madrid es Santceloni, que abrió sus puertas en 2001 en el Hotel Hesperia y que sigue la doctrina y filosofía del maestro Santi Santamaría. Ofrece lo mejor de cada cultura gastronómica, sin hacer distinción en virtud de su procedencia. Sin duda, tendrás un festival de sabores en tu paladar lo que te hará repetir la experiencia.

El club Allard, sin duda, es uno de los imprescindibles de Madrid, aunque es tremendamente complicado encontrar mesa, por ello, te recomendamos que si quieres disfrutar de él reserves ya. Ahora se encuentra dirigido por María Marte la cual ha proporcionado un sello de calidad y apostando por dar su propio estilo a la cocina para distinguirse de la de su maestro Diego Guerrero.

Kabuki, sin duda alguna, es (sugiero que aquí se diga que es uno de los mejores) el mejor restaurante de Madrid en cuanto a cocina japonesa y es que la cocina nipona tiene un extra de dificultad, por lo que dominarla tiene un mérito enorme. El dueño de la cocina y el que le da ese toque especial a los platos es Ricardo Sanz. En Kabuki ofrece los mejores platos en lo referente a pescados exóticos, por lo que es una visita muy recomendable.

 

De todas formas, hay que señalar que estos restaurantes con estrella michelin tienen dos complicaciones:

 

En primer lugar, es muy difícil conseguir mesa. Las colas de espera pueden durar varios meses, por lo que si estás pensando en reservar hazlo ya y no pretendas que sea para esta noche.

Por último, señalar que las esperas y el precio valen la pena porque la experiencia gastronómica hay que vivirla al menos una vez en la vida, hay que sentir este arte al menos una vez en la vida.